martes, 3 de agosto de 2010
Bueno,la verdad es que tampoco sé si lo dijiste tu
La vida tiene momentos paradójicos, aunque tenga una tecla estropeada en el portátil. La letra A,para ser concretos. Una muestra de ello es que el otro día estaba quitando la mesa después de comer, y portaba un vaso entre mis manos. Conforme entro en la cocina, ya sea por una neurona desquiciada, por una posesión demoníaca (o diáblica, como escuché una vez) o por una necesidad de violencia tan grande como extenso es el universo, me dio por coger el vaso y arrojarlo salvajemente contra la pared para sentir su destrucción. Me dio por eso, pero lo cierto es que me contuve y no arrojé el vaso y no me lo cargué. Pero el caso es que esa necesidad catártica debida a turbulentos fuegos internos se vio eclipsada por el hecho de que, pensar en hacer eso, me hizo tanta gracia, que empecé a descojonarme. Lo que son las cosas.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

2 comentarios:
Estas Tanoca
Tanoka "la bestia" Beard. Junto a Tim Perry,mis héroes baloncestos!!
Publicar un comentario