lunes, 29 de noviembre de 2010

Arquetípico en su devenir

Cinco minutos viendo "Catwoman" me sobran para que Harry Popótamo me parezca acreedor de 5 Oscars como mínimo. Dios,¿¿ a quién cojones se le ocurrió parir semejante mierdaca!!?? No, no quiero saberlo porque en ese caso me vería obligado a torturarlo salvajemente. Por debajo de ésto sólo puede estar Ágora y poco más.....

domingo, 28 de noviembre de 2010

¡¡Cabezazo de Bustingorri al travesaño!!

¿Qué era Werther?¿Un jovenzuelo enamorado desgarrado por sus propias pasiones o un mórbido que perseguía su propio sufrimiento queriendo a quien no puede tener y refocilándose en su situación?Interesante, acabo de tener un dejá vú.¿Y su amada?Realmente era una sádica que sólo hacía que ponérsela morcillona a nuestro Werther.Vaya, aqui no hay correspondencia en mi dejá vú. 50%. Tampoco está tan mal. En el cole, habría aprobado. Aunque hay casos en los que para aprobar no te hace falta un 50%. Que se lo digan a Harry Popótamo. La peli no empieza mal. Es la primera parte de la última parte. Empieza con Severus Snake (su nombre así mola más) en una reunión de magos malvados y Saur..estoooo, Voldemort ahi. Luego, en otra escena, los buenos van a llevarse a Frod...estoooo, al personaje principal de la saga, un inútil, imbécil e incompetente que no sabría ni atarse los cordones de los zapatos de no ser por sus compañeros. Como decía, van a llevárselo a un sitio. Sale una pelea entre las nubes (excusa perfecta para que no salga nada y mostrar cuatro borrones mal hechos y decir que ha habido una película), luego llegan a una granja, donde unos se casan. Luego Frodo y el gordo van a Mordor a cargarse el anillo, y luego siguen pasando varias cosas sin sentido ni relevancia hasta que al final Sauron coge una varita superpoderosa (por lo que se ve) del cadáver de Gandalf. Si ya Harry Popótamo es una copia descarada del Señor de los Anillos, pero con más películas, en ésta consigue hacer un fusilamiento del Señor de los Anillos......dentro de un fusilamiento del Señor de los Anillos. Dios, es que dura dos horas y media, y a la peli le sobran dos horas de metraje, aparte de que el Radcliffe es un actor de la talla de los Orlando Bloom y Keira Knightley, o sea, de los que aprendieron interpretación con Dolph Lündgren. Y ahora además nos vuelven con una de Narnia, cuya mayor virtud es recordarnos "El retrato de Dorian Gray", por que el príncipe Casper es el que haría luego de Dorian Gray. Ver para creer.

miércoles, 24 de noviembre de 2010

Siento voces, siento gente, siento quinse, siento veinte

Hay gente que no te defrauda aunque lo intente. He visto un anuncio de una peli española en la que sale Maribel Verdú, y sabes que es de las que no te defraudan. Si sale Maribel Verdú, sabes que es muy probable que se desnude en la película (aunque fuese un cuento de E.T.A Hoffman), si juega Ibra-Dios, sabes que el equipo contrario es muy probable que acabe vacunado, si te metes con el Dortmund de Prusia en mi presencia, casi con total seguridad tus ojos tendrán una bonita panorámica de tu intestino, y así podríamos seguir ad nauseam, o hasta el infinito, lo que llegue antes. Realmente, me he puesto a escribir sin saber muy bien porqué, pero con la tontería ya llevo un trozo. Ayer marqué tres o cuatro goles (no los conté) y di un par de asistencias, ves quina cosa. Un río que siempre me ha llamado la atención ha sido el Dniéper, aunque yo seré del Rin hasta la muerte. Hablando de accidentes geográficos, los Urales molan. No entiendo porqué últimamente la gente siente la imperiosa necesidad de compartir frases profundas y sentenciosas con los demás. ¿Creéis que nos importa?¿Acaso pensáis que por memorizar cuatro frases que habéis leído en un libro sois más cultos?¡¡Iros a la mierda!!¡¡Así sólo demostráis vuestra pobreza intelectual, digna de una col de Bruselas!!¿Habrá surgido alguna vez un gran pensador de Bruselas?Supongo que si, pero lo cierto es que con un antecedente así, seguro que muchos se echaron para atrás. Una vez abracé a una vaca. Me encantan. Hace años, el Levante fichó a un delantero que era como una vaca. Tenía cencerro y todo. Riganó creo que se llamaba. No puedo comer chocolate. Realmente un poco si, pero tampoco es algo que me guste especialmente, por lo que mejor iré a comerme un par de naranjas. HELLYEAH!!

jueves, 18 de noviembre de 2010

Le Corbusier. Un satánico declarado

"Menudo balón te he pasado,¿eh? / Ya te digo, si hubiésemos estado jugando a golf en vez de a fútbol 7, habría sido perfecto" Estas bellas palabras compartí con un compañero ayer en el entrenamiento, cuando el sujeto en cuestión ya me había convertido en un nihilista ruso declarado con sus acciones (y hablo de los destructivos, no de los que son buenas personas). Pero esto tan sólo es una introducción, pues hoy me he dado cuenta de una cosa. Todos teníamos claro el impacto de las drogas en nuestra sociedad, sólo hay que ver cómo están las cosas o ver la tele un rato, incluso en los anuncios (sobretodo en los anuncios), para darse cuenta de que las drogas mueven el mundo. Pero lo que yo personalmente había subestimado (quizá porque me toque tan de cerca) es el poder del alcohol. A su manera, más poderoso que las drogas, si es que puede ser posible. Me explicaré. Esta mañana estaba yo en el ambulatorio de mi pueblo, para ver qué pasa con mi gordura, y resulta que tengo al médico justo al lado de pediatría, premamás y cosas similares. Me presento en el lugar unos diez minutos antes de mi cita (cita que tenía a las 12:15) por si acaso, aunque no me ha servido de nada, porque hasta las 14:35 no me han llamado (mi pueblo es poderoso como él sólo), pero sí que me ha servido de algo mi laaaaaaaaaaaarga estancia. Me he pasado casi dos horas viendo el desfile de madres, premadres y tal y me he dado cuenta de que mucha de esa gente no habría sido madre si el alcohol no hubiese influenciado importantemente a algún pobre despistado. Por lo que podemos decir, sin temor a equivocarnos, que el alcohol es una parte importante en lo que venimos a denominar "perpetuación de la especie". Si, aburrirme es peligroso.

martes, 16 de noviembre de 2010

Es un borderline, por eso no le dejamos atender a la gente

Maldigo tu alma, si es que tienes. Maldigo tu nombre,Jean Jacques. ¿Qué necesidad tienes de usurpar mi nombre, mi bello nombre, para estamparlo en una de tus ingenuas, estúpidas y absurdas creaciones? Tu capacidad para soltar sandeces sólo es superada por las ganas que produces en la gente de pegarte con una vuvuzela hasta que parezcas la duquesa de alba. Es que es para mear y no echar gota. ¿Es que a ti nadie te ha enseñado que toda ideología es contraria a la psicología? Tus ideas tendrían un pase si en vez de dirigirte a gabachos psicóticos con ganas de ver cómo asesinan a un pobre abuelete por ellos sin tener que ensuciarse las manos tuviesen como destinatarios jovenzuelos cuya dieta básica consistiese en speed, lisergia y demás evasores de la realidad, pero de ésos que te vuelven un oso amoroso, ni siquiera estoy hablando de los buenos. Jean Jacques Rousseau, yo te maldigo. (Rusó,me cago en ti y me cago en tó!!)

jueves, 11 de noviembre de 2010

¡Es tan divertido como atravesar la luna de un coche!

¿Sabéis cómo se refieren los vietnamitas a los tiburones? Pues se refieren al tiburón como "el señor pez". Precioso, en mi opinión. Los tiburones nos dan miedo cuando nos los encontramos en el mar (o en el océano) y no tenemos ni barco ni nada, pues sabemos que estamos a su entera disposición (salvo que seamos un Kraken) y casi con total seguridad el animalito se piense que somos una foca y nos suelte un mordisco, y os aseguro que no es un mordisco como el que os pueda pegar el caniche de vuestra tía. Pero cuando no estamos en esa situación, lo cierto es que es un animal bonito y fascinante, y si a eso le añadimos que los vietnamitas se refieren a ellos de esta forma tan encantadora, pues no podemos evitar imaginarlos con una barba digna de los grandes autores rusos de finales del siglo XIX, lo que los convierte automáticamente en abrazables. Y tras esta breve introducción pasamos al hecho de que ayer pequé y quiero confesarme. Tomé el nombre en vano y tuve que pagar por mi afrenta. Conducía por un pueblo cuando un semáforo me obligó a detenerme. Parado, algo captó mi atención, y era un cartel que ahora mismo no recuerdo pero que no tenía mucho sentido, lo que provocó que antes de que pudiera (o pudiese) darme cuenta, estaba gritando "¡¡¡¡DADA!!!!" una y otra vez al cartel, con las ventanas obviamente bajadas, como siempre pasa en situaciones como ésta. Pasado el momento rampante, y al girarme de nuevo hacia la calzada, veo que desde el lado contrario había una mujer mirándome atentamente con curiosa expresión, aunque al ver que la había visto, se giró y continuó su paso apurada. Hasta aqui todo bien, e incluso gracioso, pero cinco minutos más tarde, empezaron los 40 minutos más psicóticos de mi historia reciente, con taquicardias, velocidad, teléfonos, coches parados en oscuras vías, diálogos sin sentido, dobles filas, abejarucos, café, poker, escaleras, citaciones judiciales, teléfonos sin batería durante una llamada, matrículas olvidadas, goles de corner y muchas más cosas que se me olvidan, pero la moraleja está clara.

NO TOMÉIS EL NOMBRE DE DADÁ EN VANO

P.D: ¡¡¡¡DADÁ,DADÁ,DADÁ,DADÁ,DADÁ!!!!!

sábado, 6 de noviembre de 2010

Vergessen sie nicht Herr Niemand

El momento se acercaba a la medianoche, cuando una figura rompió la quietud del lugar. Los jóvenes estaban sentados en la terraza del bar cuando le vieron llegar, envuelto en una chaqueta azul y con un aspecto ciertamente desaliñado. Saludaron al recién llegado, quien les respondió con cierta indiferencia y entró al bar. Dentro del bar se encontraban el camarero en la barra sirviendo una manzanilla a su primo, cuatro jóvenes en la mesa al lado de la máquina tragaperras y un par de abueletes cada uno en su mesa tomando la última antes de dormir. Una camarera limpiaba las mesas vacias. De repente, entró el recién llegado y todas las miradas se posaron sobre él. Ignorando todo aquello que no fuese él mismo, se dirigió a la barra, donde fue recibido con cierta suspicacia, sobre todo al escuchar su pedido. Una simple botella de agua, pagada con un billete de 50 euros. Levanta suspicacias, desde luego, pues la botella cuesta más de un euro.¿Para qué querría la botella a ésas horas?¿Porqué paga con un billete tan grande?¿Acaso querría cambio?¿Y para qué, si es asi? Con la botella y las vueltas, y compartiendo sus oscuros designios únicamente consigo mismo, la figura abandona la zona envuelta en el misterio, tal y como llegó, dejando como sola huella de su paso un ligero poso de inquietud en los testigos de su visita al bar.
 

Hit Counters
Electronics Discount Sales