En estos días en los que mis sentidos envían información contradictoria a mi cerebro, que bastante tiene de por si como para que encima los sentidos decidan irse a jugar a los bolos en lugar de cumplir su función, hay cosas que a uno le hacen meditar, supongo que debido principalmente al exceso de tiempo libre. Y es que llevo unos días en los que para desayunar me hago unas tostadas y les echo mermelada. Dos de mermelada de fresa, dos de ciruela y dos de melocotón. Y el preceptivo vaso de leche, por supuesto. Pues mientras estaba preparando tan suculento manjar, me dio por pensar en lo relajante que resultaba concentrarme en la tarea de preparar mi desayuno. Seis tostadas. Coges un bote de mermelada. Metes el cuchillo en el bote y lo que saques lo restriegas de forma más o menos uniforme sobre la tostada. Limpias el cuchillo, cambias de bote y repites con dos nuevas tostadas. Hecho esto, vuelves a limpiar el cuchillo, cambias de bote y repites con dos nuevas tostadas. Viertes la leche en el vaso, todo en una bandejita y te diriges a la mesa a ingerir tan rico ágape mientras Antonio Banderas cabalga por la playa en un precioso alazán negro en un anuncio algo absurdo. Aaaaaaaaaaaah. Todo es uno en el lado oscuro.
P.D: Me veo obligado a admitir que mi conocimiento sobre nuestros amigos los caballos (el mamífero) es ciertamente escaso, por lo que he dicho alazán por decir. Realmente no sé qué tipo de caballo es, pero es que me encanta la palabra.
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2 comentarios:
Menudo desayuno, seguro que te tomas tus 10minutos haciéndolo.
a ver.. desayuno es, revuelto de champinyones con dos huevos, 2 tostadas con mantequilla, queso y salami y una barrita de cereales con chocolate, regado con un esquisito caf'e instantaneo con un ligero toque afrutado....
jajaja
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