viernes, 3 de diciembre de 2010
So bist du meine Tochter Nimmermehr
Esta mañana, me han pedido el Dni, y yo, totalmente confiado, he dicho "claro, un momento". Saco la cartera, la abro, y..... el Dni no estaba. Rabiando desde entonces, hace unos minutos se ha formado una idea en mi cabeza. ¿Genialidad?¿Inspiración?¿Locura?¿Qué diferencia estas tres cosas?Yo no lo sé, pero la idea en cuestión parecía incluso buena, pues mi hermano le ha dado su visto bueno (es un muchacho de doce años). Últimamente he no-encontrado varias cosas, que son el cable del iPod (si, tengo un iPod), una mochila para las botas, una sudadera blanca, un cd doble de Tschaikovski (¿soy pedante?DESDE LUEGO) y, como esta mañana he advertido, el DNI, que por cierto renové hará cosa de mes y medio. Hace un rato, recuperando si es posible el hilo de mi dispersa narrativa, se me ha iluminado la bombilla con una simple pero, en mi modesta opinión, ingeniosa idea: Si encuentro la relación entre las cosas perdidas, podré saber inmediatamente dónde se encuentran las piezas del ídolo perdido. O, en su defecto, aquello que no encuentro por ningún lado. Tras ponderar lo imponderable y meditar sobre las verdades metafísicas del universo, he encontrado el primer objeto de poder: ¡¡La mochila de las botas!! Una vez encontrado el primero, el resto venía rodado, por supuesto. ¿Qué hay dentro de la mochila?¡¡El Dni!! Y si no hubiese venido corriendo a compartir mi alegría con mi hermano, seguro que también habría encontrado el resto de objetos, pero no os preocupéis, pues seguro que están cerca de donde estaban los otros dos, lo siento en mis gónadaaaaaaaas
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3 comentarios:
Jajajaja, menuda cabeza tienes cariño
q tal estaba el cd doble de tchaikosky???
Pues realmente lo único que me falta por encontrar es lo del tío Tchaiko, ya ves.
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