lunes, 6 de febrero de 2012
My only hope, my only solution is a Vicent revolution!!
Mi madre tiene dos hijos. Uno soy yo y el otro, lógicamente, es mi hermano. Mi hermano es carne de instituto, pues está a punto de cumplir 14 añetes. Pero es una juventud rara. No lo digo sólo por él, también lo digo por su equipo de fútbol, que yo entreno. Mi hermano es raro, como ya he dicho, pues hace un rato, mientras se calentaban las lentejas y mi hermano estaba cagando en el servicio, he entrado y me he puesto a bailar, y mi hermano enseguida me ha echado entre gritos e insultos varios a mi inteligencia, en lugar de reírse o disfrutar del espectáculo, cosa que yo, y cualquiera con un poco de humor y/o gusto habría hecho. Pero bueno, he de aceptar que mi hermano no tiene mi humor. Sin embargo, me he acordado de algo que me sucedió en el entrenamiento de los niños el otro día. Era un ejercicio donde había que pasarse el balón al pie. Control y pase. Control y pase. Al pie. Sin más misterio. Uno de los chicos me hace el pase....a 6 metros y sin miramiento alguno, a lo que yo le digo "che, me has hecho la de Caín!!". Y, ante mi sorpresa, los chiquillos empezaron a preguntarme por quién era Caín. " Pues el de la Biblia, el que mata a su hermano porque a Dios no le gusta su ofrenda y tal".... ¡¡Y no lo conocían!! No seré yo el que defienda religiones ( salvo que entremos en terreno advaísta), pero me chocó bastante, pues al menos esa historia es conocida y casi diría que es cultura general, por lo que me quedé un poco pradera. ¿Qué les enseñan en el cole? ¿Acaso no son ya Dostoievsky, Sade, Kerouac y Anónimo lectura obligatoria para nuestros escolares? ¿Acaso lo fueron alguna vez? No lo sé, pero desde luego deberían, junto con el Batman de Miller. Dios, es grandioso. "No hay nada en ti que no pueda solucionar con mis manos". Frank Miller mola.
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