miércoles, 16 de mayo de 2012
Ostia, que me han cambiado el blog!!??
Pues francamente no lo sé, pero como mi Borussia ha ganado liga y copa, y el Villarreal ha bajado a segunda, creo que es para estar contento.Aunque para felicidad, existe una guardería de camino hacia mi trabajo ( uno de los motivos por los que llevaba tiempo sin escribir) en la cual tienen un poster de un chiquillo de ésos que acaban de nacer que está mordisqueando un juguete. Siempre que he visto una foto con una expresión de alegría, felicidad o algo así, incluso sonrisas y carcajadas, al final, en los ojos del retratado ves cómo se pierde, como, quizá por mucho mirar o porque las imágenes realmente capturan el alma del retratado, esa alegría se acaba desvaneciendo. Desde luego, eso pensaba. Pero he encontrado la excepción. En la foto del chiquillo, existe una felicididad infinita en sus ojos, una felicidad de ésas que no se termina ni aunque la vayas contando con un ábaco, que cada mañana te paras unos segundos para contemplarla (menos los sábados, que cierran la guardería) y aparte de que te da inmunidad ante la estupidez humana (salvo grandes muestras) durante el resto del dia, te deja con ganas de que sea la mañana siguiente para ir a trabajar y volver a ver la cautivadora imagen. Si, amigos, mañana veré a esa chiquilla de apenas un año de edad, y sus ojos me dirán "mi felicidad no tiene parangón!!" y yo, tras un breve momento de sorpresa porque conozca la palabra "parangón" y la utilice de forma adecuada, le responderé "vaya si no lo tiene", y seguiré mi camino con una sonrisa.
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